El día después (si alguien no lo remedia antes)
Es inevitable que ante el curso que están tomando los acontecimientos en Cataluña, muchos ciudadanos que vivimos en la comunidad autónoma (hasta ahora) comencemos a imaginarnos el día después de la independencia. En mi caso, a base de darle vueltas en la cabeza, no he podido evitar que la imaginación influyera en el inconsciente y que éste, haya ido maquinando un sueño. Un desagradable sueño.
No es normal que alguien tenga un sueño, o mejor dicho una pesadilla (como es mi caso) de la cual puedan extraerse tantos y tantos detalles, pero por muy increíble que resulte, así lo he soñado y así lo suelto:
Lo que se suponía debería ser un día feliz para todos aquellos que anhelaban la independencia, está resultando así para los separatistas; en cambio para otros, para aquellos que no comprenden tanto fervor patriótico está siendo un día para olvidar, por triste y avieso . Los nacionalistas, cuya euforia asusta, han estado toda la noche recorriendo calles y plazas, estelada en ristre y vociferando alternativamente viscas a Cataluña e insultos e improperios a España y los españoles, desde que Artur Mas y Oriol Jonqueras, proclamaran unilateralmente la noche pasada solemnemente, desde el balcón de la generalitat de Cataluña, la independencia de Cataluña del Estado Español.
Las bocinas de los coches han inundado con su desagradable pitido hasta el más recóndito rincón de ciudades y pueblos, resultando imposible reconciliar el sueño. En el discurso de proclamación de independencia, televisado para toda Cataluña por la televisión oficial, TVC (antes TV3) Artur Mas, invitó a la población a celebrar tan histórico acontecimiento sin reservas y con pasión; recomendó mucha paciencia y resignación a toda la ciudadanía ante las medidas excepcionales que se tomarían y que eran completamente ineludibles adoptar. Entre ellas, la primera, era "tomar posesión de todos los bienes y servicios tanto públicos como privados, cuya gestión se llevaría a cabo a través del gobierno catalán. Cataluña necesita vuestros bienes tanto como vosotros habéis necesitado la libertad que nos acabamos de ganar. Aquellos que dispongan de depósitos y cuentas bancarias en las entidades financieras, sea cuales fueran, sólo podrán disponer, hasta nueva orden, de un máximo de 30 euros por familia más siete euros por hijo o persona incapacitada o de edad avanzada que convivan en dicha familia. Las jubilaciones quedan suprimidas, y en su lugar, el gobierno promulgará una ayuda cuya cuantía se fijará de acuerdo con la capacidad financiera que tenga el nuevo Estado Catalán. Se declara así mismo, el Estado de Excepción a partir del día siguiente a la proclamación de independencia, con el fin de controlar y asumir el poder absoluto, por parte del gobierno catalán con eficacia y de la forma menos traumática. Advirtió, además, que tanto el estado francés como el español, han promulgado la creación de fronteras en todos aquellas vías de comunicación terrestre, marítima y aérea de intercomunicación bilateral, exigiendo a cualquier ciudadano catalán, un pasaporte y el visado correspondiente del país receptor. Cataluña, queda excluida desde hoy, de su permanencia en la UE y en cualquier institución internacional hasta nueva orden. « Ellos se lo pierden», sentenció el President.
El gobierno que presido, agregó Artur Mas, promulgará, a parte de las que acabo de mencionar, en las próximas horas, una serie de medidas de la máxima transcendencia, pero de obligado cumplimiento: se declara el idioma catalán como única lengua oficial en todo el nuevo Estado; siendo obligatorio su uso a todos los niveles, sean sociales, académicos, laborales, sanitarios, etc.. Queda suprimida la enseñanza y difusión del idioma español en cualquier medio, sea escrito, radiofónico, televisado, etc. Para ello, se inhabilitarán las infraestructuras radioeléctricas que hasta ahora, habían sido utilizadas para la difusión de emisiones en el idioma español. La prensa escrita, y los libros editados en español se gravarán con un canon equivalente al 50% de su precio. Lamentamos, no poder ejercer el mismo proceder sobre internet y las emisiones vía satélite. Recomendamos, eso sí, que los ciudadanos se mantengan informados sólo y exclusivamente a través de los medios oficiales del Nuevo Estado. Ellos velaran, como han venido haciendo desde hace años, por el rigor, la verdad, el pluralismo y la imparcialidad informativa.
Así mismo, las matrículas de los vehículos serán modificadas, en las cuales deberá estar presente el distintivo nacional de Cataluña CAT y su enseña nacional. La bandera oficial será a partir de ahora, la estelada, y el Himno Nacional «El cant dels segadors». Por otra parte, queda prohibido terminantemente, la exhibición de banderas y símbolos que no sean los oficiales del nuevo estado. Siempre habíamos dicho, prosiguió el Molt Honorable President de la Generalitat, que la independencia no sería un camino de rosas (¡será embustero!) y que nuestros enemigos, España y Francia, especialmente, intentarían hacernos la vida imposible. Así lo están haciendo de momento, y lo harán en el futuro, pero los ciudadanos de Cataluña, siempre hemos sido una raza muy aguerrida, paciente y patriótica; con anchas espaldas y resignación para soportar cualquier tipo de contrariedad. Nos quedan meses, años...quizás décadas, de sufrimiento y penuria, pero en cambio, seremos un país libre y soberano, cuya riqueza, poca o mucha, la administraremos nosotros. El esfuerzo, pese a todo, ha valido la pena y lo hemos de dar por bueno y necesario.
La justicia y las fuerzas de seguridad quedan bajo la jurisdicción exclusiva del gobierno catalán. Quedan derogados todos los procesos judiciales en los cuales haya imputados patriotas catalanes; al mismo tiempo, quedarán exonerados de las condenas impuestas por la justicia española, todos aquellos patriotas catalanes que actualmente sufren pena de prisión. Igualmente, quedan ilegalizados todos aquellos partidos políticos denominábamos unionistas, españolistas, constitucionalistas, etc.; prohibidas todas sus actividades y cerradas sus correspondientes sedes sociales. Las personas de dichos partidos, serán desposeídos de cualquier cargo público, incluso laboral, si estas personas tenían contraída con la administración anterior la condición de funcionario o trabajador laboral.
Se crearán en los próximos días, también, las selecciones nacionales de todos los deportes existentes en Cataluña y se creará una liga profesional de fútbol de ámbito catalán, cuya composición será de 18 equipos: los que militaban en primera división en la liga española hasta ahora y se completará hasta llegar a 18 con los equipos de segunda división mejor clasificados en la liga española. Si fuera necesario, se incluirían los equipos de segunda B mejor clasificados. El resto de categorías, se conformarán con el mismo procedimiento.
De momento, esta serie de medidas, es a grandes rasgos, lo más urgente que este gobierno tiene intención de promulgar, pero antes de terminar, quisiera informaros de que en las próximas semanas, el Parlament, decidirá la forma de Estado en que se constituirá Cataluña. Este gobierno, piensa proponer dos posibilidades: República Catalana y Monarquía o Reino de Cataluña. En el primer caso, la Presidencia del Estado, se elegiría cada seis años por sufragio universal a la cual podrían optar cualquier ciudadano catalán cuyas exigencias para optar a tan alta dignidad deberían ser muy severas y escrupulosas en cuanto al origen geográfico de la persona y la defensa y fidelidad al nuevo Estado Catalán. La segunda opción, la monárquica, recaería la corona sobre la persona que más amor y sacrificio ha demostrado durante su larga vida por Cataluña, cuya honradez y la de toda su numerosa familia, queda fuera de toda duda. Esta persona, es ni más ni menos que el Molt Honorable expresident de la Generalitat de Cataluña, Don Jordi Pujol i Solei. La sucesión iría recayendo rigurosamente por orden cronológico sobre su descendencia. Opción esta última que contará con el apoyo de este gobierno y su partido, CDC y de su socio ERC, que una vez conseguida la independencia de España, quitaran de sus siglas, la R de republicana y la E de Esquerra y pasará a denominarse PPC (Partits Patriótic de Cataluña).
Y nada más, de momento, bien queridos patriotas catalanes. A partir de estos momentos comienza una nueva etapa dura y penosa, pero que viviremos en libertad e independientes de cualquier Estado o institución internacional. Viviremos un sueño de trescientos años hecho realidad y que gracias a los partidos políticos patrióticos y catalanes y con vuestros votos, hemos podido conseguir. Cataluña seguirá necesitando vuestra ayuda durante mucho tiempo. Os pido una vez más ,vuestro más incondicional apoyo y generosidad hacia el gobierno de la nueva Nación Catalana, que como he dicho al empezar, tendrá que tomar medidas, sobre todo económicas, que requerirán más que nunca, vuestra comprensión y resignación. La independencia de Cataluña tiene un precio que tendremos que pagar: incluso el hambre y las calamidades que estamos llamados a padecer, serán bienvenidas, ya que cualquier sufrimiento quedará compensado con el valioso don de la libertad reconquistada. Estoy seguro que vosotros, patriotas catalanes, lo comprenderéis y asumiréis con el desprendimiento el sacrificio que os exigimos. ¡Viva Cataluña Independiente! ¡Viva Cataluña libre!
No es normal que alguien tenga un sueño, o mejor dicho una pesadilla (como es mi caso) de la cual puedan extraerse tantos y tantos detalles, pero por muy increíble que resulte, así lo he soñado y así lo suelto:
Lo que se suponía debería ser un día feliz para todos aquellos que anhelaban la independencia, está resultando así para los separatistas; en cambio para otros, para aquellos que no comprenden tanto fervor patriótico está siendo un día para olvidar, por triste y avieso . Los nacionalistas, cuya euforia asusta, han estado toda la noche recorriendo calles y plazas, estelada en ristre y vociferando alternativamente viscas a Cataluña e insultos e improperios a España y los españoles, desde que Artur Mas y Oriol Jonqueras, proclamaran unilateralmente la noche pasada solemnemente, desde el balcón de la generalitat de Cataluña, la independencia de Cataluña del Estado Español.
Las bocinas de los coches han inundado con su desagradable pitido hasta el más recóndito rincón de ciudades y pueblos, resultando imposible reconciliar el sueño. En el discurso de proclamación de independencia, televisado para toda Cataluña por la televisión oficial, TVC (antes TV3) Artur Mas, invitó a la población a celebrar tan histórico acontecimiento sin reservas y con pasión; recomendó mucha paciencia y resignación a toda la ciudadanía ante las medidas excepcionales que se tomarían y que eran completamente ineludibles adoptar. Entre ellas, la primera, era "tomar posesión de todos los bienes y servicios tanto públicos como privados, cuya gestión se llevaría a cabo a través del gobierno catalán. Cataluña necesita vuestros bienes tanto como vosotros habéis necesitado la libertad que nos acabamos de ganar. Aquellos que dispongan de depósitos y cuentas bancarias en las entidades financieras, sea cuales fueran, sólo podrán disponer, hasta nueva orden, de un máximo de 30 euros por familia más siete euros por hijo o persona incapacitada o de edad avanzada que convivan en dicha familia. Las jubilaciones quedan suprimidas, y en su lugar, el gobierno promulgará una ayuda cuya cuantía se fijará de acuerdo con la capacidad financiera que tenga el nuevo Estado Catalán. Se declara así mismo, el Estado de Excepción a partir del día siguiente a la proclamación de independencia, con el fin de controlar y asumir el poder absoluto, por parte del gobierno catalán con eficacia y de la forma menos traumática. Advirtió, además, que tanto el estado francés como el español, han promulgado la creación de fronteras en todos aquellas vías de comunicación terrestre, marítima y aérea de intercomunicación bilateral, exigiendo a cualquier ciudadano catalán, un pasaporte y el visado correspondiente del país receptor. Cataluña, queda excluida desde hoy, de su permanencia en la UE y en cualquier institución internacional hasta nueva orden. « Ellos se lo pierden», sentenció el President.
El gobierno que presido, agregó Artur Mas, promulgará, a parte de las que acabo de mencionar, en las próximas horas, una serie de medidas de la máxima transcendencia, pero de obligado cumplimiento: se declara el idioma catalán como única lengua oficial en todo el nuevo Estado; siendo obligatorio su uso a todos los niveles, sean sociales, académicos, laborales, sanitarios, etc.. Queda suprimida la enseñanza y difusión del idioma español en cualquier medio, sea escrito, radiofónico, televisado, etc. Para ello, se inhabilitarán las infraestructuras radioeléctricas que hasta ahora, habían sido utilizadas para la difusión de emisiones en el idioma español. La prensa escrita, y los libros editados en español se gravarán con un canon equivalente al 50% de su precio. Lamentamos, no poder ejercer el mismo proceder sobre internet y las emisiones vía satélite. Recomendamos, eso sí, que los ciudadanos se mantengan informados sólo y exclusivamente a través de los medios oficiales del Nuevo Estado. Ellos velaran, como han venido haciendo desde hace años, por el rigor, la verdad, el pluralismo y la imparcialidad informativa.
Así mismo, las matrículas de los vehículos serán modificadas, en las cuales deberá estar presente el distintivo nacional de Cataluña CAT y su enseña nacional. La bandera oficial será a partir de ahora, la estelada, y el Himno Nacional «El cant dels segadors». Por otra parte, queda prohibido terminantemente, la exhibición de banderas y símbolos que no sean los oficiales del nuevo estado. Siempre habíamos dicho, prosiguió el Molt Honorable President de la Generalitat, que la independencia no sería un camino de rosas (¡será embustero!) y que nuestros enemigos, España y Francia, especialmente, intentarían hacernos la vida imposible. Así lo están haciendo de momento, y lo harán en el futuro, pero los ciudadanos de Cataluña, siempre hemos sido una raza muy aguerrida, paciente y patriótica; con anchas espaldas y resignación para soportar cualquier tipo de contrariedad. Nos quedan meses, años...quizás décadas, de sufrimiento y penuria, pero en cambio, seremos un país libre y soberano, cuya riqueza, poca o mucha, la administraremos nosotros. El esfuerzo, pese a todo, ha valido la pena y lo hemos de dar por bueno y necesario.
La justicia y las fuerzas de seguridad quedan bajo la jurisdicción exclusiva del gobierno catalán. Quedan derogados todos los procesos judiciales en los cuales haya imputados patriotas catalanes; al mismo tiempo, quedarán exonerados de las condenas impuestas por la justicia española, todos aquellos patriotas catalanes que actualmente sufren pena de prisión. Igualmente, quedan ilegalizados todos aquellos partidos políticos denominábamos unionistas, españolistas, constitucionalistas, etc.; prohibidas todas sus actividades y cerradas sus correspondientes sedes sociales. Las personas de dichos partidos, serán desposeídos de cualquier cargo público, incluso laboral, si estas personas tenían contraída con la administración anterior la condición de funcionario o trabajador laboral.
Se crearán en los próximos días, también, las selecciones nacionales de todos los deportes existentes en Cataluña y se creará una liga profesional de fútbol de ámbito catalán, cuya composición será de 18 equipos: los que militaban en primera división en la liga española hasta ahora y se completará hasta llegar a 18 con los equipos de segunda división mejor clasificados en la liga española. Si fuera necesario, se incluirían los equipos de segunda B mejor clasificados. El resto de categorías, se conformarán con el mismo procedimiento.
De momento, esta serie de medidas, es a grandes rasgos, lo más urgente que este gobierno tiene intención de promulgar, pero antes de terminar, quisiera informaros de que en las próximas semanas, el Parlament, decidirá la forma de Estado en que se constituirá Cataluña. Este gobierno, piensa proponer dos posibilidades: República Catalana y Monarquía o Reino de Cataluña. En el primer caso, la Presidencia del Estado, se elegiría cada seis años por sufragio universal a la cual podrían optar cualquier ciudadano catalán cuyas exigencias para optar a tan alta dignidad deberían ser muy severas y escrupulosas en cuanto al origen geográfico de la persona y la defensa y fidelidad al nuevo Estado Catalán. La segunda opción, la monárquica, recaería la corona sobre la persona que más amor y sacrificio ha demostrado durante su larga vida por Cataluña, cuya honradez y la de toda su numerosa familia, queda fuera de toda duda. Esta persona, es ni más ni menos que el Molt Honorable expresident de la Generalitat de Cataluña, Don Jordi Pujol i Solei. La sucesión iría recayendo rigurosamente por orden cronológico sobre su descendencia. Opción esta última que contará con el apoyo de este gobierno y su partido, CDC y de su socio ERC, que una vez conseguida la independencia de España, quitaran de sus siglas, la R de republicana y la E de Esquerra y pasará a denominarse PPC (Partits Patriótic de Cataluña).
Y nada más, de momento, bien queridos patriotas catalanes. A partir de estos momentos comienza una nueva etapa dura y penosa, pero que viviremos en libertad e independientes de cualquier Estado o institución internacional. Viviremos un sueño de trescientos años hecho realidad y que gracias a los partidos políticos patrióticos y catalanes y con vuestros votos, hemos podido conseguir. Cataluña seguirá necesitando vuestra ayuda durante mucho tiempo. Os pido una vez más ,vuestro más incondicional apoyo y generosidad hacia el gobierno de la nueva Nación Catalana, que como he dicho al empezar, tendrá que tomar medidas, sobre todo económicas, que requerirán más que nunca, vuestra comprensión y resignación. La independencia de Cataluña tiene un precio que tendremos que pagar: incluso el hambre y las calamidades que estamos llamados a padecer, serán bienvenidas, ya que cualquier sufrimiento quedará compensado con el valioso don de la libertad reconquistada. Estoy seguro que vosotros, patriotas catalanes, lo comprenderéis y asumiréis con el desprendimiento el sacrificio que os exigimos. ¡Viva Cataluña Independiente! ¡Viva Cataluña libre!
