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El "expolio fiscal" o el último recurso pernicioso y manipulador, utilizando técnicas Goebbelianas por los nacionalistas catalanes con el objeto de hacer proselitismo sobre la independencia de Cataluña.
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El "expolio fiscal", tan recurrente, manido y exprimido por aquellas personas que reivindican la independencia de Cataluña, tendría sentido y coherencia cuando previamente se admitiera que a la hora de pagar impuestos, deberíamos pagar todos la misma cantidad independientemente de la renta que percibamos. O sea: que pague la misma cantidad de euros anuales Messi o Ronaldo, por poner dos ejemplos conocidos, que la persona que limpia los lavabos del Nou Camp o del Bernabeu. Si se da por hecho que este sistema impositivo es justo, el expolio hacia Cataluña es una relidad incuestionable. En cambio, si nos atenemos a criterios más racionales y justos, veremos que el expolio no existe, sino una forma de contribuir a la hacienda pública, ajustada y proporcional a las rentas que percibimos. Esta proporción es la que Cataluña aporta al Estado de sus rentas globales, que son superiores, eso nadie lo discute, al de otras comunidades autónomas; como también es indiscutible, que Messi aporta más a la hacienda pública que la persona que limpia los lavabos del Nou Camp, sin que Messi por haber aportado más, tenga más derecho que el limpiador de lavabos a recibir mayores y mejores servicios, que es lo que reivincan aquellos políticos catalanes que hacen sentirse a los ciudadanos de este país, expoliados por el Estado, pero que saben mejor que nadie que no es cierto, pero que ante otro tipo de reivindicaciones ya satisfechas, ésta del expolio, a base de repetirla mil veces cada día, va calando en la ciudadanía, y ésta, desinformada y manipulada por los medios de comunicación autonómicos, ha acabado dando por cierta dicha falsedad.
Los impuestos, los pagan las personas físicas o las empresas y no las comunidades; para ambos casos, no hay ningún impuesto estatal, que yo sepa, cuyo porcentaje sea superior en Cataluña al de cualquier otra comunidad. Con ello quiero decir, que lo mismo aporta un albañil, un maestro, un deportista, un ingeniero, etc, en su declaración de la renta en Extremadura, Aragón o las Islas Baleares, que otro con las mismas característica profesionales, rentas y situación personal, en Cataluña. Tampoco existe en Cataluña un porcentaje superior en otros impuestos como el IVA, Patrimonio, Sociedades, etc. Entonces me pregunto, ¿dónde está la discriminación y el expolio?. Es cierto que Cataluña aporta a las arcas del Estado Español más dinero que otras comunidades; lo hace porque la cantidad de riqueza global que genera es superior al de otras comunidades, y no porque el Estado se ensañe especialmente con Cataluña, que objetivamente, no es así. Otra cosa es que haya otro tipo de impuestos autonómicos, que los hay, que en otras comunidades no existen; pero ese expolio habría que desligarlo, como es de cajón, del supuesto expolio estatal.
Aparte de los asuntos puramente fiscales, existe entre España y Cataluña una relación comercial, compleja, pero que está ahí, cuya balanza es tan real como ventajosa para Cataluña que nunca se tiene en cuenta; y que así por encima, supone un 50% de las ventas de sus productos y servicios, a España, con su correspondiente IVA que retorna a Cataluña. Además: de los impuestos que van a Madrid deben descontarse la aportación que por ley debe hacer la Generalitat en el pago de intereses de la deuda pública española y también su aportación del 18% del PIB a la UE, además de la aportación correspondiente en partidas presupuestarias de ámbito competencial del Estado, como son: defensa, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, ministerio de exteriores, obras públicas, etc, como hacen las demás comunidades.
Así que el cuento del expolio fiscal, es el último de los recursos, y el más poderoso, eso sí, que esgrimen los nacionalistas, porque la pela es la pela, y se llega antes por este camino, aunque sea manipulando, que por cualquier otro para convencer al personal de que Cataluña está siendo maltratada y expoliada económicamente por el Estado español, con el objeto de hacer proselitismo en favor de la independencia de Cataluña, dando por hecho que la independencia, es la única forma de desprenderse del robo y el abuso permanente que recibe Cataluña por parte del Estado Español. Primero fue la lengua, la enseñanza, la cultura, la justicia... ahora, ni el pacto fiscal les colmaría sus pretensiones. A día de hoy y después de la manifestación del último Once de Septiembre, la única aspiración y la única reivindicación que les queda por cumplir es la independencia.
Mejor y más honrado, sería que explicaran la verdad a la ciudadanía sobre la situación de banca rota que vive Cataluña y las causas por las cuales se ha llegado a ésta situación, que no es otra que la ineficacia de sus gobernantes (los mejor pagados, con diferencia, de todo el Estado) anteriores y actual, en la gestión de los recursos, dando lugar a un despilfarro insoportable para cualquier economía a base de implantar embajadas por todo el mundo con el objeto de enchufar a familiares y amigos; creando canales de televisión autonómicos costosísimos, con el objeto de disponer de ellos como instrumento de manipulación y adoctrinamiento de la ciudadanía; subvenciones a mansalva a fundaciones supuestamente culturales y todo tipo de organizaciones de carácter identitario, etc, etc. Esa es la auténtica realidad y no la que pretenden vendernos desde los medios de comunicación afines al gobierno catalán y los partidos independentistas, que sin tener prácticamente representación parlamentaria, estos últimos,se han erigido en los salvadores de la Patria Catalana; en la cual, se arrogan la potestad de ser los únicos con derecho a decidir sobre su destino.
Mejor y más honrado, sería que explicaran la verdad a la ciudadanía sobre la situación de banca rota que vive Cataluña y las causas por las cuales se ha llegado a ésta situación, que no es otra que la ineficacia de sus gobernantes (los mejor pagados, con diferencia, de todo el Estado) anteriores y actual, en la gestión de los recursos, dando lugar a un despilfarro insoportable para cualquier economía a base de implantar embajadas por todo el mundo con el objeto de enchufar a familiares y amigos; creando canales de televisión autonómicos costosísimos, con el objeto de disponer de ellos como instrumento de manipulación y adoctrinamiento de la ciudadanía; subvenciones a mansalva a fundaciones supuestamente culturales y todo tipo de organizaciones de carácter identitario, etc, etc. Esa es la auténtica realidad y no la que pretenden vendernos desde los medios de comunicación afines al gobierno catalán y los partidos independentistas, que sin tener prácticamente representación parlamentaria, estos últimos,se han erigido en los salvadores de la Patria Catalana; en la cual, se arrogan la potestad de ser los únicos con derecho a decidir sobre su destino.
