No conocía al tal Salvador Sostres, hasta que apareció en los medios de comunicación un video grabado en una pausa del programa Alto y Claro, presentado por Isabel San Sebastián de TeleMadrid. En dicho vídeo, este sujeto decubre ante la presentadora, los contertulios, el equipo técnico, y lo que es más grave, los niños de tres colegios cuyas edades están entre los once y doce años, no sólo sus preferencias en cuanto a edades delas mujeres para satisfacer sus apetencias sexuales, sino que describe con todo lujo de detalles y pese a que la presentadora le insistía que había niños en el plató, lindezas como: "Y especialmente claro, las mujeres cuando tienen una edad porque todo cae, pero las chicas jóvenes de 17, 18, 19…"; ...Es ahí donde está la tensión de la carne y ese punto mágico (…) ¿Sabes, la auténtica cosa esta casi virginal, que aún no huelen a ácido úrico, que están limpias? Qe tiene olor a santidad, sabes, que parecen lionesas de crema, dulces (…) de primer rasurado, que aún no pican (…)
A la primera conclusión que llegué al terminar de ver el vídeo, fue que es una pena que semejante depravado mental, esté casado (así será ella) y cuyas peligrosas e indeseables consecuencias biológicas, son que pudiera reproducirse; no sólo porque supondría su prolongación intelectual y moral, sino que también se pudiera dar dicha prolongación en el aspecto físico del bástago o "bástaga",que engendrara; con el consiguiente perjuicio para la humanidad.
También me interesé por las posibles actividades literarias y periodisticas de este sujeto, y efectivamente, este indivíduo tiene a disposición de cualquier internauta, una nutrida y vomitiva colección de artículos de los cuales es fácil extraer el tipo de personaje que está hecho.
Estuvo, se conoce, de columnista en diario Avui, un periódico editado en catalán de corte radical nacionalista que le estuvo permitiendo durante una buena temporada sus permanentes y provocadores artículos, donde en uno de ellos, entre otras cosas, escribía: "A Barcelona fa molt hortera parlar espanyol, jo només el parlo amb la minyona i amb alguns empleats. És de pobres i d'horteres, d'analfabets i de gent de poc nivell parlar un idioma que fa aquest soroll tan espantós per pronunciar la jota." que traducido al castellano, viene a decir:" En Barcelona es muy hortera hablar español, yo sólo lo hablo con la criada y algunos empleados. Es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel, hablar un idioma que hace ese ruido horroroso al pronunciar la jota.", dejando bien claro el ánimo y la perversa intención de ofender a más de cuatrocientos millones de personas y a la inteligencia de todo aquel o aquella, que lee semejante majadería.
Mientras los tiros envenenados fueron dirigidos hacia España, los españoles, su lengua y su cultura, el diario Avui, le fue riendo las gracias y manteniéndole en su columna y pagándole, claro; hasta que por lo visto, vieron que era una desvergüenza total mantenerlo en el periódico y salió como gato que trepa ollas. Fue a parar después, al único diario donde su basura periodística puede ser publicada: El Mundo. En este diario permanece en la actualidad de columnista. Un diario que publica en un idioma -según Sostres, como vimos más arriba- "de pobres y horteras", pero que además, le llena la barriga y le permite seguir vomitando, eso sí, en español, incluso castizo; dejando el catalán y dadas las circunstancias, para hablarle a la criada y a los empleados.
En El Mundo es donde ha escrito los mayores despropósitos y donde ha expresado con mayor vileza sus opiniones siempre insultantes hacia personas, incluso fallecidas, como en el caso de Labordeta y Marcelino Camacho, de los cuales dijo cuando sus cuerpos todavía estaban calientes: "Su ruralismo de mochila -refiriéndose a Labordeta- y botas, es precisamente lo contrario de lo que necesita España, que ya ha tenido bastante de perder el tiempo mirando árboles y se tiene que poner de una puñetera vez a trabajar." Sobre Marcelino Camacho tampoco se anda con especiales respetos ni contemplaciones a la hora de enjuiciarlo como persona, como sindicalista y como político, escribiéndose mientras estaba en la capilla ardiente: "una antigualla, una perniciosa reliquia contraria al progreso y a la prosperidad, una colosal estafa intelectual y económica".(...) "Marcelino Camacho fue, además de sindicalista, comunista, y presumió siempre de ello en lugar de disculparse por la apología de la ideología más mortífera de todos los tiempos". (...) Ojalá que Marcelino Camacho se llevara con él la humillación y la amenaza que el comunismo supone para cualquier país libre. Y ojalá que vuestra siniestra telaraña no regrese nunca".
Pero no acaban aquí sus pervertidas y nausebundas opiniones: cuando Haití fue arrasado por el terremoto y mientras miles de cadáveres yacian entre los escombros, escribía: "Eso de Haití es un drama pero el mundo, a veces, hace limpieza. No podemos vivir todos tanto tiempo y sólo los mejores y los que viven en mejores condiciones perduran. El mundo menstrua, como así tiene que ser.(...) "Eso de Haití es una manera uno poco aparatosa -pero una manera, al fin y al cabo- de hacer limpieza en el planeta".(...) "Si eso hubiera pasado en Europa sí que habría sido un auténtico drama. Quién sabe dónde está Haití. Se puede ser tierno y ser duro. El mundo menstrua y escoge el día, el chorro y el lugar oportuno"
Supongo, y creo suponer bien, que en la actualidad, cuando una epidemia de cólera vuelve a arrasar este pais, el Sr. Sostres, seguirá flotándose las manos y regodijándose en el mal ajeno preguntándose dónde está Haití, y comiendo posiblemente, lionesas de crema dulce, pero defecando por la boca, como ha hecho siempre.
Salvador Sostres, es una persona que da la impresión, tanto por su aspecto físico -entre rabino extreñido y terrorista islámico- como por su engreimiento, su pedantería, su intolerancia, su racismo, su inmoralidad y cuantos adjetivos perniciosos querramos añadirle, de ser una mala persona. Un vividor sin escrúpulos, sin un mínimo de ética, que ha tenido la suerte de encontrar una época y un lugar donde todo vale, cuya libertad de expresión es la coartada perfecta para proferir insultos, tanto a las personas como a la inteligencia. Y por si fuera poco, tiene la cara dura de declararse cristiano, católico y simpatizante de Convergencia i Unió para vergüenza y deshonra, tanto de unos como de los otros.
Estuvo, se conoce, de columnista en diario Avui, un periódico editado en catalán de corte radical nacionalista que le estuvo permitiendo durante una buena temporada sus permanentes y provocadores artículos, donde en uno de ellos, entre otras cosas, escribía: "A Barcelona fa molt hortera parlar espanyol, jo només el parlo amb la minyona i amb alguns empleats. És de pobres i d'horteres, d'analfabets i de gent de poc nivell parlar un idioma que fa aquest soroll tan espantós per pronunciar la jota." que traducido al castellano, viene a decir:" En Barcelona es muy hortera hablar español, yo sólo lo hablo con la criada y algunos empleados. Es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel, hablar un idioma que hace ese ruido horroroso al pronunciar la jota.", dejando bien claro el ánimo y la perversa intención de ofender a más de cuatrocientos millones de personas y a la inteligencia de todo aquel o aquella, que lee semejante majadería.
Mientras los tiros envenenados fueron dirigidos hacia España, los españoles, su lengua y su cultura, el diario Avui, le fue riendo las gracias y manteniéndole en su columna y pagándole, claro; hasta que por lo visto, vieron que era una desvergüenza total mantenerlo en el periódico y salió como gato que trepa ollas. Fue a parar después, al único diario donde su basura periodística puede ser publicada: El Mundo. En este diario permanece en la actualidad de columnista. Un diario que publica en un idioma -según Sostres, como vimos más arriba- "de pobres y horteras", pero que además, le llena la barriga y le permite seguir vomitando, eso sí, en español, incluso castizo; dejando el catalán y dadas las circunstancias, para hablarle a la criada y a los empleados.
En El Mundo es donde ha escrito los mayores despropósitos y donde ha expresado con mayor vileza sus opiniones siempre insultantes hacia personas, incluso fallecidas, como en el caso de Labordeta y Marcelino Camacho, de los cuales dijo cuando sus cuerpos todavía estaban calientes: "Su ruralismo de mochila -refiriéndose a Labordeta- y botas, es precisamente lo contrario de lo que necesita España, que ya ha tenido bastante de perder el tiempo mirando árboles y se tiene que poner de una puñetera vez a trabajar." Sobre Marcelino Camacho tampoco se anda con especiales respetos ni contemplaciones a la hora de enjuiciarlo como persona, como sindicalista y como político, escribiéndose mientras estaba en la capilla ardiente: "una antigualla, una perniciosa reliquia contraria al progreso y a la prosperidad, una colosal estafa intelectual y económica".(...) "Marcelino Camacho fue, además de sindicalista, comunista, y presumió siempre de ello en lugar de disculparse por la apología de la ideología más mortífera de todos los tiempos". (...) Ojalá que Marcelino Camacho se llevara con él la humillación y la amenaza que el comunismo supone para cualquier país libre. Y ojalá que vuestra siniestra telaraña no regrese nunca".
Pero no acaban aquí sus pervertidas y nausebundas opiniones: cuando Haití fue arrasado por el terremoto y mientras miles de cadáveres yacian entre los escombros, escribía: "Eso de Haití es un drama pero el mundo, a veces, hace limpieza. No podemos vivir todos tanto tiempo y sólo los mejores y los que viven en mejores condiciones perduran. El mundo menstrua, como así tiene que ser.(...) "Eso de Haití es una manera uno poco aparatosa -pero una manera, al fin y al cabo- de hacer limpieza en el planeta".(...) "Si eso hubiera pasado en Europa sí que habría sido un auténtico drama. Quién sabe dónde está Haití. Se puede ser tierno y ser duro. El mundo menstrua y escoge el día, el chorro y el lugar oportuno"
Supongo, y creo suponer bien, que en la actualidad, cuando una epidemia de cólera vuelve a arrasar este pais, el Sr. Sostres, seguirá flotándose las manos y regodijándose en el mal ajeno preguntándose dónde está Haití, y comiendo posiblemente, lionesas de crema dulce, pero defecando por la boca, como ha hecho siempre.
Salvador Sostres, es una persona que da la impresión, tanto por su aspecto físico -entre rabino extreñido y terrorista islámico- como por su engreimiento, su pedantería, su intolerancia, su racismo, su inmoralidad y cuantos adjetivos perniciosos querramos añadirle, de ser una mala persona. Un vividor sin escrúpulos, sin un mínimo de ética, que ha tenido la suerte de encontrar una época y un lugar donde todo vale, cuya libertad de expresión es la coartada perfecta para proferir insultos, tanto a las personas como a la inteligencia. Y por si fuera poco, tiene la cara dura de declararse cristiano, católico y simpatizante de Convergencia i Unió para vergüenza y deshonra, tanto de unos como de los otros.

1 comentario:
Andrés, estoy totalmente de acuerdo con tú escrito.Y añado algo más, no entiendo como le permiten a ese indeseable, ponerse delante de un micrófono para hablar sin ningún tipo de escrúpulo.
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