sábado, 18 de julio de 2009


La lengua como instrumento de comunicación
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A.T.S.- Sábado 18 de Julio de 2009

A mí, la lengua, o mejor dicho, el idioma, propio o no propio, me la pela. El idioma, para mí, es importante porque me facilita la comunicación oral y escrita con otras personas, pero de ahí no paso. Mi lengua materna es el español y el que uso habitualmente. Circunstancialmente, puedo usar el catalán y un poco el inglés y ojalá supiera todos los idiomas del mundo.Valoro el idioma en función de su utilidad, sin que tenga nada que ver si es de un lado o es de otro. De momento, para mí, el idioma más importante es el español, castellano, o como quiera llamársele; y lo es, porque desde el punto de vista práctico, es el idioma de uso mayoritario socialmente donde vivo (46 %) . Si voy a una librería, el noventa por ciento de los libros, o más, son editados en castellano o español, si voy a un kiosko, la inmensa mayoría de diarios y revistas están editadas en castellano, si voy al cine, la inmensa cantidad de películas, estan dobladas al castellano; la inmensa cantidad de televisiones de ámbito estatal emiten en castellano, en el trabajo, todos hablan castellano, si hablo castellano, todo kisky me entiende, etc, etc. Si algún día esta utilidad se invierte hacia otro idioma: catalán, inglés o el que sea, pues cambiaré el chip y santas pascuas. Me trae sin cuidado que los rótulos de las calles estén escritos en catalán, que las cartas que recibo de las administraciones públicas vengan en catalán; me importa un huevo, que haya decenas de emisoras de radio y tv que emiten en catalán, siempre que haya otras en otros idiomas para elegir..., Lo ideal sería, a mi manera de ver las cosas, que hubíera la misma libertad para usar una lengua u otra como existe para otras cosas. La presión, muchas veces dictatorial, de las administraciones públicas hacia el uso de una determinada lengua, posiblemente consiga el efecto contrario del que persiguen: Según L'Institut d' Estudis Catalans, el uso social del catalán ha bajado el diez por ciento en los últimos cinco años.

La lengua o el idioma, no nace con nosotros. Venimos a este mundo reseteados como un disco duro virgen de un ordenador y que luego nos lo llenan con lo que les da la gana, le apetece o pueden. A mí, ni a nadie, se le da la oportunidad de elegir el idioma que quiere usar cuando sea mayor. A todos se nos impone como tantas y tantas otras cosas. Por lo tanto, yo al menos, no considero que el idioma que utilizo deba ser considerado algo intrínseco en mi, ni que forme parte de mi forma de ser o sentir.Hay quién piensa que sin su idioma propio, no serían nada o muy poco; yo no paso de pensar en que el idioma es una herramienta intelectual muy importante que la sociedad ha puesto a mi disposición y que uso para comunicarme con los demás, como decía, pero sin ningún otro tipo de connotación. Lo verdaderamente importante no es el idioma que usamos, sino esa facultad que tenemos los seres humanos para hablar un idoma u otro. Para mí, lo ideal sería que hubiese sólo un idioma en el mundo y que todos nos pudiéramos entender entre sí. La variedad está muy bien en todas las cosas, de acuerdo, pero con respecto a la lengua, no debería suponer un impedimento en el entendimiento oral y escrito del ser humano, entre sí.

No soy de los que aman lenguas, paises, regiones, pueblos, etc. Que cada cual ame lo que quiera y le de la real gana, pero servidor, ama o quiere, otras cosas mucho más importantes. Si hablamos determinado idioma o hemos nacido en determinado lugar, es pura casualidad. Nadie viene predeterminado a ser catalán, español o lo que sea. Venimos predeterminados como seres humanos, el resto, puede ser cualquier otra cosa. Aunque a veces según con quién hablo o a quién leo o escucho, tengo la impresión de que se creen que tanto el espermatozoide como el óvulo ya vestian la camiseta del barça y llevaban una senyera en el rabo cuando se produjo el encuentro de ambos en el útero de su madre. Hay quien se cree, que la catalanidad, o la españolidad, qué más da... no puede ser una casualidad, faltaría más!! sino un hecho tenido en cuenta por el Creador cuando hizo el mundo.

Tampoco comparto esa idea o deseo, de querer establecer una diferencia entre unos y los demás, en base al idioma que se habla.Para mí, la condición de persona individual y única, está muy por encima de cualquier integración en una determinada sociedad. Somos lo que nos han hecho, es cierto, pero siempre queda un pequeño espacio dentro de nosotros, maleable y no consolidado intelectualmente que posibilita esculpir nuestra propia personalidad en base a esa facultad que tiene cualquier ser humano: pensar.

Y por último, no puedo dejar de referirme al uso interesado que hacen los políticos de la lengua. Un uso que fomenta el enfrentamiento entre comunidades con el objetivo mezquino y ruín de conseguir votos. Tanto por una parte como por otra, son conscientes de la sensibilidad en materia lingüistica de la mayoría de los ciudadanos y utilizan como arma arrojadiza la lengua, para que la llama del odio y el enfrentamiento se mantenga viva, considerando que sólo así podrán sobrevivir politicamente.