miércoles, 4 de junio de 2008

Los típicos tópicos

Es cierto que costaría subsistir lingüisticamente sin el recurso de los tópicos, frases hechas y demás, pero hay quién abusa de ellos con alevosía, noncturnidad, incluso diría yo, con desvergüenza.
Donde he observado que se dan con mayor frecuencia este tipo de abuso es a la hora de definirse personalmente en cualquier blog, contactos, etc, etc.

El primero que me viene a la cabeza es el consabido y repetido hasta límites inaguantables: "amigo de mis amigos"... Joder!!! deberían complimentarlo para acabarnos de rematar con: enemigo de mis enemigos.... marido de mi mujer, padre de mis hijos, y porque no? yerno de mi suegra. Manda cojones!! y encima se quedan tan panchos creyendo que con tal afirmación dicha de esa manera, quedan tan y tan guapos ante la concurrencia. Si eres uno de esos que emplea dicha frasecita, intenta ser más original en tu autodifinición y descuélgate de horteradas semejantes.

Otra cosa que me deja patitieso, perplejo y con la boca abierta, es cuando entre las preferencias en cuanto a virtudes de sus posibles contactos, exigen SINCERIDAD, así, sin más. Naturalmente, no dicen que tipo de sinceridad, porque esta virtud (para algunos) o defecto (para otros) se puede expresar de mil maneras y según se aplique, los resultados pueden ser muy diferentes.
La sinceridad cruda, desnuda, sin tapujos, por muy objetvamente sincera que sea, será considerada un despropósito, un insulto, o cualquier otra cosa, menos algo aceptable y a la persona que la practica, se le llamará de todo menos bonito.

Este es un tipo de sinceridad que nadie está dispuesto a consentir y que naturalmente, no es este tipo de sinceridad el que la gente exige a los demás ni mucho menos: Si a un feo o a una fea, le dices con toda la sinceridad del mundo mundial, la verdad de su aspecto físico, o a un engreído o engreída le haces ver lo que piensas de comportamiento, etc, etc... se acordará de toda tu familia y no preecisamente para obsequiarle un ramo de flores, de eso puedes estar seguro.
Pero... hay que joerse!!! si te pierdes en halagos hacia esa persona, por muy hipócrita que estés siendo con ellas, habrás conseguido su amistad y reconocimiento de por vida. Así, que creo que se debería especificar mejor el tipo de sinceridad que exigimos de los demás.

Supongo, y creo suponer bien, que la sinceridad a la que quieren referirse, aunque nunca lo especifican, es que esa persona sea capaz de reconocer y expresar ante los demás o ante el sujeto que tal condición exige, todo cuanto ellas serían incapaces de hacer con los demás. Y claro, amigo o amiga, que de todo hay en la viña del Señor (topicazo) eso es jugar con ventaja. Creo que no se debe exigir nunca a los demás, lo que uno o una, no se es capaz de hacer, y se debe advertir a los demás con meridiana claridad, el concepto que cada uno tiene de la sinceridad. Puede quedar muy bien eso de la sinceridad porque muy subliminalmente se está dando a entender que uno tambien lo es, pero del dicho al hecho, hay un trecho (otro topicazo)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo has expresado magnificamente bien, yo añadiria algo más.
"Amigo, es aquel que aún en la ausencia está siempre presente, y cuando se recuerda se oprime el pecho. Lastima que la sinceridad sea el desencadenante de multitud de malentendidos. Lastima, que ante todo el mundo no se pueda llamar amigo mio a personas con las que se han compartido momentos inolvidables, por la necedad de un mundo que no comprende a las personas sanas, sea cual sea su sexo, estado civil, situación económica, qué más dá... corazones sanos en definitiva".
Saludos,